Prompts de productividad
Tarjetas de memoria atómicas desde tu material
ProductividadCuando quieres convertir un tema en tarjetas de repaso sin que cada una mezcle varias ideas.
Eres especialista en tarjetas de memoria. Con el siguiente material de [ASIGNATURA]: [MATERIAL], crea [Nº] tarjetas pregunta-respuesta. Reglas: cada tarjeta contiene una sola idea; la pregunta no debe contener la respuesta; evita preguntas de sí o no; prioriza «por qué» y «cómo» sobre definiciones sueltas, y añade alguna tarjeta de aplicación con un caso breve. Formato: tabla con columnas Pregunta, Respuesta, Tema y Fuente (frase del material de la que sale). Restricciones: usa solo el material que te doy; si una respuesta requiere información externa, no hagas la tarjeta y avísame. No inventes ejemplos con datos reales. Marca las tarjetas de las que dudes.
- Revisa y reescribe las tarjetas con tus palabras antes de usarlas; fabricarlas también ayuda a aprender.
- Elimina las que no sepas explicar por qué son importantes.
Qué esperar: Una tabla de tarjetas atómicas con la frase de origen y marcas de duda. Una tarjeta con una respuesta errónea se memoriza igual de bien: verifica cada una contra el material antes de estudiarla.
Calendario de repaso espaciado
ProductividadCuando acabas de estudiar un bloque y quieres decidir cuándo volver a repasarlo para no olvidarlo.
Actúa como organizador/a de estudio. He estudiado estos temas: [TEMAS Y FECHA EN QUE LOS ESTUDIÉ]. El examen es el [FECHA] y puedo dedicar [MINUTOS] al día al repaso. Tarea: genera un calendario de repasos espaciados que aumente el intervalo entre repasos de cada tema y concentre los repasos finales antes del examen. Formato: tabla por fecha con el tema, el tipo de repaso (preguntas sin apuntes, tarjetas, explicar en voz alta) y minutos. Restricciones: no cites estudios ni porcentajes sobre cuánto se olvida; razona con lenguaje cualitativo. Dime cuáles son tus suposiciones sobre los intervalos y explica cómo ajustarlos si fallo un repaso. Si mi tiempo diario no alcanza, avísame en lugar de comprimir el plan en silencio.
- Marca en el calendario lo que fallaste para acortar el siguiente intervalo.
- Pega de nuevo el calendario cuando se mueva la fecha de examen.
Qué esperar: Una tabla con fechas de repaso por tema, tipo de actividad y aviso si el tiempo no basta. Los intervalos son una propuesta razonable, no una regla exacta. Ajusta según cómo recuerdes de verdad cada tema.
Plan de recuperación tras un suspenso
ProductividadCuando has suspendido y quieres entender qué falló y preparar la recuperación con cabeza.
Actúa como orientador/a de estudio empático/a y práctico/a. He suspendido [ASIGNATURA] y la recuperación es el [FECHA]. Mi examen tuvo estas partes y estos fallos: [DESCRIPCIÓN DE FALLOS Y CORRECCIONES DEL PROFESOR]. Mi forma de estudiar fue [CÓMO ESTUDIASTE]. Tarea: ayúdame a diagnosticar posibles causas (contenido que no domino, método de estudio, gestión del tiempo, nervios) con preguntas que yo responda, y propón un plan de recuperación en pasos con una semana de simulacro final. Formato: diagnóstico en tres puntos y plan en tabla. Restricciones: no me diagnostiques problemas de salud ni de aprendizaje; si menciono ansiedad intensa u otras dificultades, sugiere hablar con el orientador del centro o un profesional. No me prometas aprobar. Marca como hipótesis cualquier causa que supongas.
- Pide a tu profesor ver el examen corregido y pega sus comentarios reales.
- Prioriza las causas que puedes cambiar esta semana.
Qué esperar: Un diagnóstico en forma de hipótesis y un plan escalonado con simulacro, sin promesas de resultado. No sustituye a un orientador ni a un profesional. Si el malestar es intenso, busca apoyo humano.
Diseñar una sesión de estudio de 90 minutos
ProductividadCuando te sientas a estudiar y quieres que la sesión tenga objetivo, bloques y cierre.
Actúa como entrenador/a de estudio. Tengo una sesión de [MINUTOS] para trabajar [TEMA DE ASIGNATURA]. Mi punto de partida es [QUÉ SÉ YA] y mi mayor problema para concentrarme es [PROBLEMA]. Tarea: diseña la sesión en bloques con objetivo, actividad y comprobación de cada uno (por ejemplo, recordar sin apuntes, practicar, explicar), incluyendo descansos y un cierre de cinco minutos que anote qué repasar mañana. Formato: lista cronometrada. Restricciones: no cites estudios ni cifras sobre tiempos «ideales» de concentración; razona con sentido común y dime que pruebe y ajuste. Evita bloques pasivos como releer o subrayar sin comprobar después. Si te falta información sobre mi tema, pregúntame. Señala las suposiciones que hagas.
- Deja el móvil fuera de la mesa en los bloques de práctica.
- Registra al final qué bloque te costó más y modifica el siguiente.
Qué esperar: Una lista cronometrada con objetivo y comprobación por bloque y un cierre para el repaso siguiente. El ritmo ideal es personal. Si te cuesta concentrarte de forma persistente, consúltalo con un profesional.
Ordenar y completar apuntes de clase sin inventar
ProductividadCuando tus apuntes de clase tienen frases sueltas y quieres pasarlos a limpio manteniendo lo que dijo el profesor.
Eres un/a asistente de edición de apuntes. Estos son mis apuntes tomados a toda prisa en clase de [ASIGNATURA]: [APUNTES]. Tarea: ordénalos por temas, corrige la ortografía, expande las abreviaturas evidentes y marca con [?] las frases incompletas o que no entiendas. Formato: apuntes limpios con títulos y viñetas, seguidos de una lista de preguntas que debería llevar al profesor o resolver en el libro. Restricciones: no añadas contenido nuevo ni definiciones que no estén en mis notas; si una frase está cortada, no la completes tú, déjala con [?]. No inventes fechas, nombres ni datos. Si dos notas se contradicen, señálalo en lugar de arreglarlo. Avisa de cada vez que interpretes una abreviatura dudosa.
- Hazlo el mismo día, cuando todavía recuerdas lo que quiso decir el profesor.
- Resuelve los [?] con el libro y tus compañeros antes de estudiar.
Qué esperar: Unos apuntes limpios con marcas [?] y una lista de preguntas pendientes para el profesor. Si tus notas tienen errores, saldrán «pulidos» y parecerán fiables. Contrástalos con el temario.
Convertir una petición vaga en un buen prompt de estudio
ProductividadCuando las respuestas de la IA te salen genéricas y quieres pedir mejor lo que necesitas estudiar.
Actúa como entrenador/a de prompts para estudiantes. Mi petición inicial es: «[PETICIÓN VAGA, p. ej. explícame la Revolución Industrial]». Mi asignatura es [ASIGNATURA], mi nivel [NIVEL] y mi objetivo es [OBJETIVO: entender, memorizar, practicar]. Tarea: primero hazme las preguntas que necesites (máximo cinco) para precisar contexto, formato y límites; espera mi respuesta. Después entrégame una versión mejorada de mi petición con rol, tarea, formato, restricciones y petición de avisar de incertidumbre, y explica en tres líneas qué cambió y por qué. Restricciones: no respondas todavía a la petición original; no uses ejemplos con datos inventados. La versión final debe pedir que no se inventen datos ni citas y que se me pregunte antes de darme soluciones completas.
- Guarda tus mejores prompts en un documento y reutilízalos cambiando solo las variables.
- Prueba el prompt mejorado y compara la respuesta con la que obtuviste antes.
Qué esperar: Cinco preguntas previas y un prompt mejorado con una breve explicación de los cambios. Un buen prompt reduce errores, no los elimina. Verifica siempre lo que conteste con tu temario.
Plan de estudio semanal con tiempos realistas
ProductividadCuando tienes varias asignaturas o exámenes y quieres un reparto semanal que puedas cumplir.
Actúa como orientador/a de estudio. Mis asignaturas y fechas de examen: [LISTA]. Horas libres reales por día: [HORARIO]. Mis puntos débiles: [TEMAS]. Tarea: propón un plan semanal con bloques de estudio, descanso y un bloque de repaso por asignatura, priorizando por cercanía del examen y dificultad. Incluye en cada bloque una actividad concreta de recuperación (preguntas, ejercicios, explicar en voz alta) y no solo «leer». Formato: tabla de lunes a domingo y una nota con los supuestos que has hecho. Restricciones: no llenes todas las horas; deja margen para imprevistos; no prometas resultados ni inventes horas recomendadas por asignatura. Si mi disponibilidad no alcanza para todo, dime con claridad qué se sacrifica y pregúntame antes de decidirlo.
- Ajusta el plan el domingo según lo que hayas cumplido.
- Si sufres ansiedad o agotamiento, habla con un profesional o tu orientador.
Qué esperar: Tabla semanal con bloques, actividades de recuperación y lista de supuestos y renuncias. Es una propuesta orientativa; adáptala a tu ritmo real y revisa el calendario oficial de exámenes.
Convertir tus dudas en preguntas para tutoría
ProductividadCuando salen dudas al repasar y quieres llegar a tutoría con preguntas bien formuladas.
Eres un asistente que me ayuda a preparar una tutoría. Asignatura: [ASIGNATURA]. Mis apuntes del tema: [APUNTES]. Dudas que tengo, escritas sin ordenar: [DUDAS]. Tarea: 1) agrupa las dudas por tema; 2) reformula cada una como una pregunta concreta que se pueda contestar en menos de dos minutos, incluyendo lo que yo ya entiendo; 3) ordena las preguntas de más a menos importante; 4) indica cuáles podría resolver yo antes con mi libro y en qué apartado buscar. Restricciones: no respondas las dudas, solo prepáralas; no supongas contenido que no esté en mis apuntes; si una duda es demasiado vaga, dime qué dato me falta. Marca con [?] las que parezcan fallos de mis apuntes.
- Intenta resolver las que puedas antes de ir a tutoría.
- Lleva las preguntas anotadas y escribe la respuesta oficial.
Qué esperar: Lista ordenada de preguntas formuladas con claridad, agrupadas por tema y con indicación de dónde buscar antes. No uses la respuesta de la IA como definitiva; la del profesor o el libro es la que cuenta.
Organizar una semana de estudio realista
ProductividadCuando tienes varias asignaturas, fechas de entrega y no sabes cómo repartir las horas sin agotarte.
Actúa como un tutor de organización académica. Mi situación: [CURSO O NIVEL], asignaturas [LISTA], compromisos fijos [CLASES, TRABAJO, FAMILIA] y horas libres reales [HORAS POR DÍA]. Tarea: propón un reparto semanal de bloques de estudio, priorizando por fecha de examen o entrega [FECHAS] y por mi dificultad percibida en cada asignatura [NOTAS PROPIAS]. Formato: tabla de lunes a domingo con bloque, asignatura y objetivo concreto de cada bloque, más una fila de colchón para imprevistos. Restricciones: no llenes todas las horas, deja descansos y un hueco de repaso al final de semana; no supongas datos que no te he dado y pregúntame antes si falta alguno. Señala qué partes del plan son estimaciones tuyas y cuáles se derivan de mis datos. Si dudas de algún punto, indícalo de forma expresa; nada de datos, citas o fuentes que no existan.
- Pide que deje al menos un bloque sin asignar y mídelo la primera semana: si lo usas, el plan era demasiado apretado.
- Vuelve a pasar el resultado al asistente el domingo con lo que sí cumpliste para ajustar la siguiente semana.
Qué esperar: Una tabla semanal con bloques, objetivos medibles por bloque y un margen explícito para imprevistos. Un plan generado es una hipótesis: contrástalo con el calendario oficial de exámenes y entregas de tu centro, que es el que manda.
Diseñar tu propio Pomodoro según la tarea
ProductividadCuando el esquema clásico de bloques cortos con pausas no te funciona igual para leer, resolver problemas o escribir.
Eres un coach de hábitos de estudio, sin pretensiones médicas. Quiero adaptar la técnica de bloques de concentración con pausas a mi caso. Datos: tipo de tareas [LEER, PROBLEMAS, ESCRIBIR], duración habitual de mi concentración antes de distraerme [MINUTOS APROXIMADOS], entorno [CASA, BIBLIOTECA] y horario [FRANJA]. Propón tres configuraciones de bloque y pausa, una por tipo de tarea, con qué hacer en las pausas y qué NO hacer. Después dame un experimento de una semana para comparar configuraciones, con qué anotar cada día. Restricciones: no des cifras como si fueran científicas ni prometas más rendimiento; presenta las duraciones como puntos de partida a probar. Indica dónde tu consejo es una suposición. Cuando no lo sepas con seguridad, reconócelo y evita datos, citas o fuentes que no puedas respaldar.
- Anota solo dos cosas por bloque: si terminaste el objetivo y cuánto te distrajiste; más datos se abandonan.
- Si tienes dificultades persistentes de atención, comenta el caso con un profesional en vez de ajustar solo la técnica.
Qué esperar: Tres configuraciones de bloque y pausa por tipo de tarea y un registro sencillo para una semana de prueba. La técnica es una herramienta personal, sin garantía; no sustituye valoración profesional si la falta de concentración es constante.
Diagnóstico de tus distracciones al estudiar
ProductividadCuando empiezas a estudiar y a los diez minutos estás en otra cosa sin saber cómo has llegado ahí.
Actúa como un entrevistador que me ayuda a entender qué me distrae, sin juzgar. Primero hazme, de una en una, hasta seis preguntas sobre mi último día de estudio: dónde estaba, qué dispositivos tenía a mano, qué pasó justo antes de distraerme y cómo me sentía. Con mis respuestas [RESPUESTAS], clasifica mis distracciones en externas (ruido, móvil, personas) e internas (cansancio, aburrimiento, ansiedad por la tarea) y propón para cada tipo una medida pequeña y concreta que pueda probar mañana. Formato: tabla distracción, posible causa, medida a probar. Restricciones: no diagnostiques nada; si algo apunta a malestar emocional o dificultades de atención persistentes, sugiere hablar con un profesional. Marca como hipótesis cada causa que propongas. Si falta información fiable, adviértelo al estudiante y no inventes datos, citas ni fuentes.
- Responde con ejemplos reales de ayer, no con lo que crees que haces en general.
- Prueba una sola medida por día; si cambias tres a la vez no sabrás cuál funcionó.
Qué esperar: Una clasificación de distracciones internas y externas con una medida pequeña por cada una. Las causas son suposiciones a partir de pocas respuestas; no es un diagnóstico ni sustituye a un orientador o profesional.
Construir constancia con un hábito mínimo
ProductividadCuando empiezas con ganas, abandonas a la segunda semana y quieres un sistema que sobreviva a los días malos.
Eres un asesor de hábitos de estudio. Mi objetivo es [OBJETIVO, POR EJEMPLO ESTUDIAR CADA DÍA UNA ASIGNATURA]. Mis obstáculos habituales son [OBSTÁCULOS] y mis días más difíciles son [DÍAS]. Diseña un sistema de tres niveles: versión mínima (que pueda hacer incluso agotado/a), versión normal y versión ambiciosa, cada una con una acción concreta y su duración orientativa. Añade una regla clara para los días en que falle: qué hago al día siguiente para no abandonar. Incluye una revisión semanal de cinco minutos con tres preguntas. Restricciones: sin frases motivacionales vacías, sin prometer resultados y sin cifras inventadas sobre cuánto tarda un hábito en formarse. Indica qué partes dependen de mí y cuáles son tu estimación. Ante cualquier incertidumbre, dilo sin rodeos y no fabriques estadísticas, referencias ni fuentes.
- Haz que la versión mínima sea tan pequeña que sientas ridículo no hacerla.
- Decide de antemano cuándo y dónde, no solo qué: la ubicación en el día sostiene más que la fuerza de voluntad.
Qué esperar: Un sistema de tres niveles de hábito, una regla para los días fallidos y una revisión semanal breve. No existe un plazo garantizado para consolidar un hábito; si la desmotivación es profunda, conviene hablarlo con alguien de confianza o un profesional.
Revisión semanal de lo aprendido y lo pendiente
ProductividadCuando quieres cerrar cada semana con una foto honesta de tu progreso y el siguiente paso.
Actúa como un coach de estudio con enfoque práctico. Esta semana he estudiado [ASIGNATURAS Y TEMAS], he completado [TAREAS HECHAS] y no he hecho [PENDIENTES]. Mi energía fue [ALTA, MEDIA, BAJA] y las mayores dificultades fueron [DIFICULTADES]. Haz una revisión en cuatro partes: qué funcionó, qué no, un solo cambio para la semana siguiente y tres preguntas para comprobar qué recuerdo de lo estudiado sin mirar. Formato: cuatro bloques cortos. Restricciones: no me felicites ni critiques en exceso, no inventes causas que no se deducen de mis datos y no propongas más de un cambio. Si necesitas más información para valorar algo, pregúntamela antes de concluir. Ante cualquier incertidumbre, adviértelo al estudiante y no rellenes el hueco con cifras, referencias ni autores imaginarios.
- Hazla siempre el mismo día y hora para que se vuelva rutina.
- Contesta las tres preguntas de recuerdo antes de leer ninguna pista.
Qué esperar: Cuatro bloques breves: lo que funcionó, lo que no, un único cambio y tres preguntas de recuerdo. Es una lectura basada en tus datos, no una evaluación; si el agobio es frecuente, habla con una persona de confianza.
Desbloquear una tarea grande en pasos de veinte minutos
ProductividadCuando una entrega o tema te abruma y llevas días sin empezar.
Actúa como un asesor que me ayuda a empezar. Tengo que hacer [TAREA GRANDE] para [FECHA]. Lo que me bloquea es [SENSACIÓN O MOTIVO]. Divide la tarea en pasos pequeños, cada uno realizable en unos veinte minutos y con un resultado visible. Marca el primer paso, tan fácil que pueda hacerlo hoy, y los puntos donde me conviene pedir ayuda a mi docente o a un compañero. Formato: lista numerada con tiempo estimado orientativo por paso. Restricciones: no escribas ni resuelvas la tarea por mí, no inventes requisitos del trabajo que no te he dado y no minimices lo que me preocupa. Si el bloqueo parece más emocional que de organización, sugiere hablarlo con una persona de apoyo o un profesional. Avisa de qué estimaciones son inciertas. Cuando no lo sepas con seguridad, adviértelo al estudiante y prefiere un «no lo sé» a una cita inventada.
- Empieza por el paso más pequeño aunque no sea el primero lógico; mover algo rompe la inercia.
- Tacha los pasos al hacerlos: ver avance es parte del método.
Qué esperar: Una lista de pasos de unos veinte minutos con un primer paso muy fácil y puntos para pedir ayuda. El troceado es orientativo y no sustituye ayuda profesional si el bloqueo es persistente o te angustia.
Poner límites a una sesión de estudio larga
ProductividadCuando tiendes a alargar las sesiones hasta el cansancio y el rendimiento cae sin que lo notes.
Actúa como un asesor de hábitos que no da consejos médicos. Mi sesión tipo: [HORA DE INICIO, DURACIÓN, TAREAS]. Mis síntomas de cansancio: [SÍNTOMAS]. Diseña un protocolo de sesión con: señales para saber cuándo parar, tipos de pausa según la tarea, un criterio para cambiar de asignatura y una regla de cierre que deje preparada la sesión siguiente. Formato: lista corta en lenguaje práctico. Restricciones: no des cifras sobre rendimiento ni sueño como si fueran científicas; no prometas resultados. Si menciono insomnio, agotamiento intenso o ansiedad, recomienda consultar a un profesional sanitario en lugar de proponer soluciones propias. Marca como suposición todo lo que no se derive de mi descripción. Si dudas de algún punto, dilo sin rodeos y prefiere un «no lo sé» a una cita inventada.
- Anota la hora a la que notas que ya no avanzas: es tu límite real, no el que deseas.
- Deja escrita la primera frase que harás mañana.
Qué esperar: Un protocolo breve con señales de parada, tipos de pausa, criterio de cambio de tarea y cierre. No es consejo médico; si el cansancio o la ansiedad son persistentes, consulta a un profesional.