Acuerdo familiar de uso de IA para estudiar: plantilla para hablarlo en casa
Para quién: Familias con hijos e hijas de secundaria y bachillerato, tutores legales y estudiantes que quieren acordar reglas claras antes de que surjan los conflictos, y docentes que orientan a las familias.
Cómo usar esta plantilla
Léanla juntos en un momento tranquilo, nunca en medio de una discusión por una nota. Cada parte propone sus condiciones y las anotan; si algo no convence, se negocia. Antes, mira las normas del centro sobre IA y las condiciones de edad de cada herramienta, porque algunas exigen una edad mínima o autorización. Guarden el acuerdo a la vista, con fecha, y fijen una revisión. Es un acuerdo de confianza, no una herramienta de vigilancia ni un contrato legal.
1. Por qué hacemos este acuerdo
Nos ponemos de acuerdo porque queremos que [NOMBRE DEL ESTUDIANTE] aproveche la IA para aprender mejor sin renunciar a esforzarse, sin riesgos para su privacidad y sin problemas en el centro. Lo que más preocupa a la familia es: [PREOCUPACIONES]. Lo que más le interesa al estudiante es: [INTERESES]. Partimos de que la IA es una ayuda que puede equivocarse, y de que lo importante de estudiar es lo que queda en la cabeza, no el trabajo entregado. Fecha del acuerdo: [FECHA].
2. Qué herramientas y con qué condiciones
Herramientas que podemos usar: [LISTA]. Antes de usar una nueva, la miramos juntos: quién la ofrece, qué edad mínima pide, qué hace con las conversaciones y si hay forma de borrar los datos. En España, quien tiene menos de catorce años necesita el consentimiento de sus padres o tutores para que se traten sus datos personales sobre la base del consentimiento. Las cuentas se crean con el conocimiento de la familia: [QUIÉN CREA LA CUENTA Y DÓNDE SE GUARDA LA CONTRASEÑA]. No se comparten contraseñas con terceros.
3. Qué datos no se comparten
No se escriben en la IA: nombres completos, dirección, teléfono, centro y curso con identificación, fotos propias o de otras personas, datos de salud, problemas familiares ni conversaciones privadas de otras personas. La agencia de protección de datos aconseja limitar los datos personales que se exponen a estos sistemas y recuerda que sus respuestas pueden ser incorrectas. Si el estudiante duda de si algo se puede escribir, pregunta antes en casa. Si cometió un error y compartió algo, lo cuenta sin miedo a una bronca: lo importante es poder arreglarlo a tiempo.
4. Qué usos son buenos y cuáles no
Buenos usos acordados: pedir explicaciones alternativas de lo que no se entiende, practicar con preguntas, repasar vocabulario, organizar el calendario y revisar un texto escrito por el propio estudiante. Usos no aceptables: que escriba trabajos o redacciones para entregar, que resuelva exámenes o tareas evaluables, que invente citas o datos, o que se use para hacer trampas. Regla práctica: primero se intenta sin IA y después se consulta. Si hay dudas sobre si un uso está permitido por el profesor, se le pregunta, y si no hay respuesta, no se usa.
5. Cómo se supervisa sin espiar
La familia puede preguntar de vez en cuando «enséñame qué has hecho hoy con la IA» y el estudiante puede mostrar sus conversaciones; el objetivo es conversar, no castigar. Se acuerda si la familia puede ver el historial y en qué circunstancias: [CONDICIONES]. El uso de la IA se hace en una zona común de la casa o con la puerta abierta cuando se trate de estudiantes de menor edad: [CONDICIÓN]. La AEPD recuerda que un chatbot no es un juguete y que los menores no deben usarlo sin supervisión; la supervisión se adapta a la edad y la confianza.
6. Tiempos, descansos y señales de alerta
Duración máxima de cada sesión de estudio con IA: [MINUTOS]. Momentos sin pantallas: [HORARIOS]. Señales de que algo va mal: no puede hacer ejercicios si no tiene la IA delante; entrega trabajos que no sabe explicar; esconde lo que hace; se pone ansioso o irritable cuando se le limita; duerme menos por usarla. Si aparece alguna señal, lo hablamos con calma y, si es necesario, consultamos con el tutor o con un profesional. No lo tratamos como un delito; buscamos ajustar el hábito.
7. Compromisos y revisión
El estudiante se compromete a: [COMPROMISOS DEL ESTUDIANTE, POR EJEMPLO DECLARAR USOS, CONTRASTAR DATOS, NO COMPARTIR DATOS PERSONALES]. La familia se compromete a: [COMPROMISOS DE LA FAMILIA, POR EJEMPLO ESCUCHAR ANTES DE PROHIBIR, NO REVISAR SIN AVISAR, MANTENERSE INFORMADA]. Si alguien incumple, lo hablamos y ajustamos las reglas, sin castigos desproporcionados. Revisaremos el acuerdo el [FECHA, EN DOS O TRES MESES] y cada vez que cambie el centro, el curso o la herramienta. Firmas: [FIRMAS DE LAS PERSONAS IMPLICADAS]. Guardamos una copia a la vista de todos.
Consejos para adaptarla
- Negocien en vez de imponer: un acuerdo en el que el estudiante ha opinado se respeta mucho más.
- Pidan a los profesores sus normas sobre IA y revisen que el acuerdo no las contradice.
- Hablen de errores sin dramatizar: es mejor que un menor cuente un fallo a que lo esconda.
- Pongan la revisión en el calendario el mismo día que firmen.
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se puede usar la IA para estudiar?
Depende de las condiciones de cada servicio, de las normas del centro y de la madurez del estudiante. Para menores de catorce años el tratamiento de datos basado en consentimiento requiere el consentimiento de la familia. En cualquier caso, conviene la supervisión adulta.
¿Debemos mirar el historial de conversaciones?
Es una decisión de cada familia y debe acordarse con transparencia, adaptada a la edad. Mirar a escondidas suele dañar la confianza; revisar juntos de vez en cuando, con respeto, favorece que el estudiante cuente sus dudas.
¿Y si mi hijo usa la IA para hacer los deberes enteros?
No lo conviertan en una bronca: pregunten qué ha aprendido y pídanle que explique el ejercicio. Si no puede, aclaren que la tarea sirve para aprender, ajusten las reglas y avisen al profesor si el patrón continúa.